Saltear navegación

¿LA JUVENTUD SE VOLVIÓ DE DERECHA?

por Martina Smirnoff

La relación entre la juventud y la política está atravesando una transformación profunda. Mientras la desilusión con los políticos tradicionales crece, figuras como Javier Milei parecen canalizar nuevas demandas generacionales. ¿Realmente la juventud se ha vuelto de derecha, o estamos ante un cambio en sus expectativas socioeconómicas y formas de vida?


Opinión - Por Martina Smirnoff
29 de septiembre de 2024

¿La juventud se volvió de derecha?

¿Qué es lo que buscamos encontrar como generación? ¿seguimos creyendo en la política como herramienta transformadora? 

Las nuevas generaciones siguen siendo las portavoces de las demandas sociales, sin embargo, las expectativas sobre los modos de vida de los individuos están cambiando. La política tiene que poder transformarse con ellas.  

La representación del movimiento de la juventud militante como revolucionaria e innovadora cobró un nuevo sentido que difiere con el de la generación pasada, quizás para algunos hacia un lado incorrecto. ¿Cuál es el sentido de este cambio generacional?

Nos enfrentamos a una narrativa que pareciera ser mucho mayor de lo que uno puede entender, posiblemente porque aparece como único discurso vigente el odio hacia la política y quienes la practican, la ineficiencia de ella y la corrupción como elemento constitutivo. Al mismo tiempo, nos encontramos con una juventud que ve en la figura de nuestro presidente a una persona innovadora, con ideas claras, un programa concreto y que da respuesta a todos estos cuestionamientos que aparecen. Acá encontramos una contradicción entre el discurso que desacredita a la política como instrumento transformador de la sociedad, y la figura de Javier Milei, que vendría a realizar este cambio.

Por esta gran contradicción, me pregunto: ¿Cuál es la nueva relación de la juventud con la política?

Las nuevas formas para comunicarnos e informarnos a través de internet poseen un rol fundamental en la política actual. Medios como Twitter, Instagram, Tik Tok y otros, son lugares donde se construye comunidad y a través de ellos se difunden ciertos modos de vida que forman parte en la construcción de las expectativas, los deseos, las necesidades, las demandas, del individuo. A su vez, nos encontramos dentro de un sistema económico que genera esta idea de ambición, crecimiento individual e insatisfacción de las necesidades creadas por este mismo sistema. La reproducción de cierta individualización tiene un sentido, creo más bien que es un reflejo de los lazos de comunidad rotos. Si antes existían lugares comunes donde desarrollar cierta comunidad, como puede ser así los ámbitos laborales o académicos, ahora estos lugares se retratan como hostiles y competitivos, potenciado por la crisis económica que reproduce su exclusividad.    

No creo en el simple análisis de que estamos frente a un clima de época donde la juventud se volvió de derecha. En cambio, sostengo la explicación de un cambio socioeconómico que trae nuevas expectativas en la conformación del proyecto de vida de la juventud actual y en los modos de vincularse. Es posible que el contexto donde nos encontramos impida la posibilidad de soñar con lo que soñaron nuestros padres y abuelos; el sueño de la casa propia, un trabajo estable y un modelo tradicional de familia. Ahora, en cambio, las demandas se corresponden a necesidades instantáneas visibles en el corto plazo. Esta mutación no depende directa y exclusivamente de un factor generacional, sino de una transformación del sistema económico, político y social.

Muchos de nosotros nos vimos sorprendidos frente al resultado de las elecciones presidenciales, dudábamos de la posibilidad de que efectivamente un candidato que nunca se había presentado a otras elecciones pudiera llegar a ganarlas. Es interesante ver como en las otras esferas de la política minimizaron la figura de Javier Milei y a quienes lo apoyaban al simple análisis de “es un fenómeno de twitter”. No lo fue, seguramente haya que analizar las nuevas formas performativas de la política, que actores como él llevan a cabo.

Posiblemente, el apoyo que obtuvo nuestro presidente no se encuentra en la derechización de la juventud, sino en la forma en que su discurso encarna estos nuevos deseos, más allá de que su modelo político no tiene nada de novedoso. Intentemos no caer, entonces, en la idea reduccionista y polarizante que sostiene que simplemente la juventud se volvió de derecha, pensemos cómo apelar a las nuevas demandas y llevar a cabo acciones concretas que posibiliten un modelo de vida de buena calidad.

Seguramente una de las grandes respuestas está en el lugar donde nosotros generamos comunidad, preguntarse dónde y con qué nos sentimos parte, y cuáles son estos nuevos lugares donde la juventud se encuentra.  

Notas relacionadas

31/03/2025 – Tomás Romero
La ternura como resistencia. Una relectura de “El hijo de la novia”

Hace 24 años se estrenaba “El hijo de la novia”, la película que le dio la quinta nominación al Oscar a la Argentina - y la primera a Campanella - y que desde hace al menos dos décadas, pone en el centro de la discusión un valor en peligro: la ternura.
En ese entonces, se nos mostraba una sociedad argentina que podía sostenerse en los vínculos ¿Sigue siendo así?


Historias de la memoria: cuatro obras para no olvidar

Desenfoque recomienda cuatro obras que iluminan las sombras del pasado y nos ayudan a entendernos mejor, a conocernos, a narrarnos.


21/03/2025 – Por Martina Cafaro
El país del centro alguna vez fue colonia

China es el país con mayor tiempo de hegemonía regional en la historia que conocemos. Sin embargo, hubo un tiempo, donde ingleses y alemanes llevaban la batuta ¿Qué fue lo que pasó?